Volvemos a estar como al principio…

 

La debilidad de las últimas 36 horas ha cambiado de signo, pero seguimos sin conseguir demasiado sobre la MM de 100 días en 1,2567 y el retroceso del 38,2% de la caída de 1,3487 en 1,2595 (roto con claridad por primera vez el viernes pasado).

 

A día de hoy han subido las probabilidades de que se adopten nuevas medas de estímulo en EE UU, y ya se conoce bastante del programa de compra del bonos del BCE. Aí pues, ¿cuál es el próximo catalizador del máximo del par?

 

¿Las nóminas de empleo? Creo que no. Un mal dato asegura el QE3 en la reunión de la Fed de la semana que viene, pero ya casi estamos en ese punto.

 

¿Una aseveración del MEF del tribunal constitucional alemán? Quizá eso bastaría para un repunte a corto plazo, pero el riesgo de una negativa para el euro parece mayor que el que se produciría en caso de tener una afirmación, en mi opinión.

 

Quizá lo que se necesita es que pasen todos estos acontecimientos de riesgo, lo que permitiría al mercado reanudar la situación razonablemente alcista. Siempre y cuando el par se mantenga por encima de 1,2450, más o menos, creo que el máximo del par tiene más opciones, pero si el par no sube para finales de semana, en cuanto todo el ruido se haya disipado, puede que nos quedemos sin combustible.

 

Los alcistas quieren conquistar el nivel de 1,2650 para insuflar energía otra vez, pero se rumorea que hay barreras en ese nivel.