Un pequeño juego para la semana que viene

 

Vamos a suponer que el tribunal constitucional alemán permite que el MEDE siga adelante con condiciones mínimas. Asumamos también que en las elecciones holandesas se declara vencedor un gobierno con mayoría liberal y que Rutte regresa al poder. Y, por último, vamos a suponer que la Fed anuncia una política de medidas de estímulo adicionales que les permita ajustar compras de deuda y comprar más cuando los datos económicos salgan negativos y menos (o nada) cuando mejoren.

 

¿Cómo influiría esto en el mercado de divisas?

 

Yo diría que todo empezará con una absurda reacción a la venta de dólares en todos los pares, seguida por una gradual recuperación. Así es como funcionó el QE2, y todavía hay mucha incertidumbre sobre si España pedirá un rescate o si esperará a tener la proverbial espalda contra la pared y lo agresivo que sea el BCE en su objetivo de reducir las primas de riesgo y disminuir los costes de crédito (oh, y transmitir política monetaria…).

La semana que viene tiene el potencial de ser un típico caso de comprar el rumor, vender la noticia.