¿Qué pretendía la declaración del BCE esta mañana?

 

Bastante simple. Aprendieron una valiosa lección el mes pasado dejando que algunos informes de prensa creíbles sobre las actuaciones futuras del BCE quedaran sin respuesta. Así que en un principio el mercado se mostró muy decepcionado de que el BCE, durante la reunión de agosto del BCE, no revelará un programa de compra de bonos concreto.

Aparentemente el BCE no podía poner un límite al diferencial de bonos por si el mercado una vez más se quedara indiferente por cualquier medida que el BCE adopte en la reunión de septiembre. Asimismo, el BCE tomó la inusual decisión de pedir a los políticos europeos que dejaran de hablar sobre la política monetaria y centren en la política fiscal.