Puede que la guerra de divisas no sea tan mala…

 

Interesante artículo de Greg Ip en el Economist de esta semana, en el que el autor argumenta que una guerra mundial de divisas ayudó a las distintas economías durante la década de 1930 y que puede volver a hacerlo en la situación actual. La idea básica es que todos los países deberían aplicar más medidas de flexibilización.

“Los países cuyas divisas se están apreciando a causa de las políticas monetarias deberían flexibilizar dichas políticas, asumiendo que ellos también sufran de una demanda más débil y de una inflación reducida”.