Portugal e Irlanda escogen un buen momento para ejercer presión

Resulta complicado poner precio a la inestabilidad política, pero tanto Portugal como Italia podrían tener entre manos una jugada maestra mientras, de manera muy oportunista, tratan de renegociar sus respectivos rescates.

Los ministros de finanzas de la zona euro se reúnen mañana para discutir cómo cambiar las condiciones de devolución de la ayuda en los casos de Portugal e Irlanda. Una opción es retrasar los pagos entre dos años y medio y cinco años, aunque Irlanda pide 15.

Oficialmente, lo que se dice es que las condiciones actuales obligarían a ambos países a refinanciarse al mismo tiempo. Me parece una tontería. Como si dos economías minúsculas sacando deuda al mismo tiempo supusieran problema alguno para el sistema financiero.

La verdad es que la austeridad está fracasando, y los líderes están asustados por la inestabilidad política. La UE prevé una contracción del –1,00% este año, pero los economistas creen que llegará al –2,15%.

 

 

Las elecciones italianas han sido un golpe de suerte para Portugal e Irlanda, ya que han recordado a los lideres de toda la zona euro que los riesgos más acuciantes en estos momentos son de índole política. Han visto el salto de 80 puntos básicos en los costes de financiación del bono español a 10 años y temen un efecto contagio, después de tanto repetir que la crisis se ha terminado.

El partido socialista portugués, en la oposición, es quien encabeza las encuestas. Este partido reclama una renegociación de las condiciones de la deuda. Si se les da lo que quieren, los líderes de la zona euro podrían dispersar un tanto el riesgo  dar un empujón a los partidos que ahora mismo están al mando.

En la reunión de mañana no se tomará ninguna decisión, pero la agencia de austeridad de Merkel & Co. ya no es la meta prioritaria.