¿No hay para tanto si Grecia abandona el euro? ¿En serio?

Según Jim O’Neill, de Goldman, cuya opinión respeto normalmente, “dado que el peso combinado de Grecia y Portugal en la Eurozona es inferior al 5%, puede que no haya para tanto si se quedan o se van”.

Ya, basándose en su ínfima contribución al PIB de la Eurozona, la marcha de Grecia no significa nada. Pero esta no es la cuestión: nunca lo ha sido.

La cuestión de la Eurozona es que es la precursora de unos estados unidos de Europa, un gobierno federal con un sistema monetario y fiscal. Se supone que es un pacto permanente que puede sumar, pero nunca restar…

Este es el problema de la Eurozona. Si Grecia se va, ¿quién será el siguiente?

¿Irlanda?, Un país pequeño, qué más da…

¿Portugal? Lo mismo…

¿España? ¡Un momento!

¿Los Países Bajos? ¡Alto, alto!

Este es el problema del euro. Tiene el valor de su eslabón más débil, y en estos momentos hay muchos eslabones débiles. Combinando metáforas, cuando las piezas de dominó empiezan a caer, no hay manera de saber dónde se detendrán (o si se detendrán en algún momento).