Mi relación amor-odio con el índice dólar

 

Me estremezco cuando veo a algunos analistas utilizando el índice dólar como indicador de… bueno, no sé de qué…

 

La idea es que es una medida de la fortaleza o debilidad del dólar en un sentido general. De hecho, es cualquier cosa menos eso.

 

Curiosamente, el índice dólar (DXY) presenta un sesgo hacia el euro. El EUR supone hasta el 57,6% del peso del DXY. Añádanse a esto la GBP y el CHF, que se operan en grandes correlaciones al EUR, y el porcentaje escala hasta casi el 75%. El dólar australiano ni siquiera se incluye.

 

Cuando se inventó este índice, en la década de 1970, Europa tenía muchas divisas, pero ahora solo tiene una. Para resumir, no puede afirmarse que el índice dólar es una medida en un sentido general de la fortaleza o debilidad del dólar EE UU.

 

Pero el índice dólar original sigue siendo el estándar, y funciona.

 

Echemos un vistazo al gráfico:

 

Si buscáis DXY en ForexLive, veréis que el último reporte sobre dicho índice procede de Greg Michalowski, quien incluyó este mismo gráfico hace un mes para mostrar la ruptura del soporte de la línea de tendencia. Durante las dos semanas siguientes, el dólar USA fue aplastado.

 

Pasemos al 14 de septiembre, y si miráis el gráfico del DXY veréis que tocó suelo precisamente en los mínimos de mayo (línea roja en el gráfico). Desde entonces, el USD ha subido frente a todas las divisas excepto al yen.

 

Es increíble.

 

Así pues, mientras que pudiera parecer que el DXY no tiene ningún sentido si hablamos del USD o de mercado, sigue siendo un indicador que vale la pena mantener en el radar.

 

Aquí tenéis dos alternativas que también pueden ser útiles.

 

La Fed de Sant Luis publica un dólar índice pesado contra el mercado. Dado que las divisas se utilizan principalmente para el comercio internacional, este sistema me parece que tiene más sentido. Tienen un índice general que emplea 26 divisas y uno, el que aquí mostramos, que utiliza solo siete.

 

En verano, Dow Jones introdujo un índice dólar pesado por los volúmenes de trading en divisas. La idea, supongo, es que los flujos de capital, y no solo el comercio, es lo que mueve a las divisas.