Los riesgos son positivos para el dólar

¿Qué pasa si la Fed no muestra más preocupación por la economía de EE UU y minimiza las posibilidades de una nueva ronda de medidas de estímulo?

Ese es el riesgo, mientras que el mercado asume que en esta cumbre lo prepararán todo para una política menos estricta el mes que viene.

El dólar suele beneficiarse, al menos fugazmente, de todo lo que no representa un añadido al balance de las cuentas de la Fed.

¿Qué pasa si el BCE no puede satisfacer las expectativas de que hará todo lo necesario para mejorar la crisis de deuda soberana? Esto también es positivo para el dólar. Si el BCE no puede dar los pasos necesarios para reducir los costes de crédito de la tercera y cuarta economías de la zona euro después de prometer que lo harían, los mercados de deuda se colapsarán y el euro se desplomará. Revivirá la aversión al riesgo en todo el mundo y el dólar, por lo general, se beneficia de este tipo de ambiente.

La Fed es hoy poco más que un espectáculo de segundo orden mientras que el BCE pasa a ocupar el primer plano mañana por la mañana en Europa.