Las cajas germanas logran esconder sus miserias al librarse del control europeo


Si hay un tema en el que Alemania no quiere que la UE le diga lo que tiene que hacer, ese es su sistema financiero. Y es que el país germano tiene un peculiar sector bancario que a menudo es criticado por expertos internacionales que alaban en cambio otros aspectos de la economía del país. De él dicen los críticos que quizá es uno de los menos eficaces y de los más costosos para sus clientes de los sistemas bancarios europeos.

El sistema financiero alemán es particular porque se basa en lo que llaman tres patas, y es que tiene sus más de 2.000 entidades financieras agrupadas en tres grupos diferenciados entre sí. Esas particularidades hacen que haya sido un sistema muy reacio a las observaciones externas, así como a la entrada de participantes extranjeros.
See on www.eleconomista.es