La Reserva Federal apuesta por el poder del optimismo.

 
El reportero de economía Greg Ip, que era el encargado de seguir a la Reserva Federal en el diario de Wall Street durante la crisis financiera, tiene su punto de vista sobre la decisión del FOMC.

 
En resumen, dice que al hacer explícitos los resultados, poniendo toda la credibilidad en peligro, la Reserva Federal espera que la gente crea que la recuperación está en camino.

 
Esa creencia puede ser una poderosa fuerza económica que haga que la gente invierta y gaste. Pero la desventaja es que con la Reserva Federal y el BCE actuando a la vez, la institución de los bancos centrales puede que llegue a ser debilitada.

 
El mundo algún día mirará atrás y pensará que la primera quincena de septiembre fue o bien un punto de inflexión para la economía mundial, o el último clavo puesto en el ataúd de la doctrina de la omnipotencia de los bancos centrales.

 
Creo que Bernanke está apuntando demasiado alto. Un lento crecimiento de los EE.UU. y un desempleo importante se ha establecido entre nosotros.