La culpa es de los bancos centrales

 

El nivel de satisfacción de los ciudadanos británicos con el Banco de Inglaterra está en mínimos desde 1999, año en que se inició esta encuesta.

 

Apuesto a que se obtendrían resultados similares en Japón y en EE UU.

 

En mi opinión, el problema es que los bancos centrales solo pueden adoptar medidas hasta cierto punto y estamos cerca de ese límite. Mientras tanto, los políticos se han quedado sin ideas y echan la culpa a otros, en un comportamiento muy cobarde.

 

Realmente, es una situación triste porque los bancos centrales son una de las pocas instituciones que tienen (o tenían?) algún respeto de los ciudadanos.