Esa débil lucecita en la economía norteamericana pierde un poco más de brillo

La recuperación del sector inmobiliario es a la única débil esperanza a la que los alcistas de EE UU han tratado de agarrarse, pero esa ya débil lucecita ha perdido un poco más de brillo con la abrupta caída del índice de ventas de nuevas viviendas.

Las ventas de nuevas viviendas solo son una pequeña fracción del mercado inmobiliario de EE UU (más o menos un 10% de las ventas de viviendas son nuevas por un 90% de casas de segunda mano), pero cuando este dato cae, la onda económica es más impactante debido a la caída en la demanda de trabajadores, materiales de construcción, etc.

Aunque los datos de un solo mes no cambien en nada las ideas de la Fed, la relativa debilidad del mercado inmobiliario frente a las normas históricas sí lo hará. El QE demuestra ser complicado de vender en Main Street y en Capitol Hill, con lo que a nadie sorprenderá que la Fed trate de amañar algún tipo de programa para suavizar los créditos hipotecarios.

Inmediatamente después de la crisis financiera de 2008/2009, la Fed introdujo programas eficaces e innovadores para reavivar algunos mercados específicos (TALF; etc.). Quizá deberían consultar los papeles de entonces y diseñar un programa específico para la vivienda. Las consecuencias inintencionadas de un QE (subida del precio de las materas primas, todo tipo de burbujas de activos) podrían contenerse un poco más en un escenario como este.