El principal banquero ruso flirtea con su próximo trabajo –en un gulag.

Sergei-Ignatyev-330x221

 

Sergei Ignatyev, del Banco Central Ruso, acaba su mandato en la entidad en junio, tras 11 años en el puesto. Durante estos últimos meses, su actitud ha dado un giro valiente: en febrero, dijo abiertamente que 49.000 millones de dólares habían abandonado el país, la mayor parte de ellos por medio del crimen organizado.

Hoy, Ignatyev ha pedido una investigación criminal del blanqueo de capitales a gran escala. Dado que el gobierno ruso estuvo a punto de rescatar a Chipre para salvar precisamente a sus compatriotas que blanqueaban capitales, sospecho que meterse con ellos podría ser perjudicial para la salud de Ignatyev.

Sobre cuestiones de política bancaria, Ignatyev ha dicho que aún no ve ninguna tendencia clara para la inflación, aunque se espera una bajada. No ha descartado una bajada de intereses, en lo que es otra señal de ralentización del crecimiento en los mercados emergentes.