Desayunos con el mercado forex

BOBS 4

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, pues parece que los alcistas fueron los amos y señores de los mercados monetarios ayer, desde que primero Esther George y luego Richard Fisher, de la Fed, lanzaron una serie de mensajes optimistas en el sentido de que la Fed debería empezar a reducir el QE más pronto que tarde, para acabar eliminándolo totalmente.

A Los mercados, en especial los índices bursátiles sobrevalorados, no les gustan estos comentarios. Tanto el Nikkei como las bolsas europeas han vuelto a bajar significativamente, ya que muchos buscan señales de vida económica en otros lugares o, al menos, mercados más seguros durante algún tiempo. Tanto el petróleo como el oro han subido, aunque no estoy seguro de cuánto va a durar esto a la luz de las oleadas de ventas de las últimas semanas.

¿Y qué significa esto para los mercados FX? Pues, sorprendentemente, las acciones no están siendo tan espectaculares y, de hecho, vemos algunas bastante normales; por ejemplo, la apreciación del yen en esta huida a los mercados seguros.

El primer ministro japonés, Abe, ha tratado de salir del atolladero y tratando de hacer presión, pero empieza a darse cuenta de que las palabras son solo eso, palabras, y que la simple dinámica y la demanda tienen mucho que ver también. (Más declaraciones, menos valor). Así que, podría dejar de lanzar dardos verbales por ahora, pero vamos a ver si se decide a actuar. Así que, el USDJPY ha vuelto al nivel de 100 y el yen se ha apreciado en todos los parqués.

Pero las bolsas no han bajado únicamente por las declaraciones de los miembros de la Fed: también es por los datos económicos poco alentadores. En Australia, por ejemplo, el PIB anualizado se ha saldado con una cifra inferior a la prevista (2,5% frente al 27%), mientras que la cifra intertrimestral se sitúa en el 0,6% frente a la previsión del 0,7%. El AUD ha vuelto a bajar por debajo del nivel de 0,96 frente al USD. Supongo que es un caso de “podría ser peor”, ya que la economía aún crece, aunque al ritmo más lento en casi dos años.

Lo mismo puede decirse de la zona euro, que acaba contraerse por sexto mes consecutivo, con una bajada del PIB de un 1,1% (frente a la previsión de un 1%), y también han sido más bajas las ventas al por menor, que también han caído un 1,1% frente a la previsión de un –0,8%. La cosa no pinta bien para la zona euro, aunque la moneda aguanta frente al dólar por encima de 1,30 a pesar de todo lo que se está diciendo de la reducción del QE en EE UU. ¿Podría ser que el BCE estuviera preparando alguna medida mañana? Se rumorea que, según “fuentes anónimas”, se han descartado un programa de flexibilización y que tampoco es probable que se produzca una nueva bajada de tipos. Malas noticias para la zona euro.

Y cambiando de escenario, en el Reino Unido las cosas parece que empiezan a ir mejor, ya que los datos del índice de gestores de compras (PMI), esta vez del sector servicios, han sido muy optimistas (54,9 frente a 523,1), lo cual indica más expansión. La GBPUSD se ha apreciado y ahora se opera en el rango de 1,535. Seguramente, el Banco de Inglaterra no realizará ningún cambio en materia de política monetaria en la reunión de mañana, que será la última de Marvyn King antes de entregarle la batuta al nuevo gobernador, Mark Carney, ex jefazo del Banco de Canadá.

Y en EE UU, los mercados esperan algo a lo que agarrarse en la cifra de empleo ADP y el informe de índice ISM no manufacturero; por otro lado, el “libro beige” de la Fed nos ofrecerá un análisis un poco más profundo de lo que piensa la Fed, aunque creo que, de momento, ya hemos oído bastante… El viernes, se hace público el informe de empleo NFP de EE UU. Con todas estas noticias sobre la posible reducción del QE, lo que yo creo es que esta cifra podría ser un decepcionante, lo que sería una coartada para que la Fed se quedara en el mercado un poco más de tiempo, lo que auparía a las bolsas otra vez.

¡Buena jornada de mercado a todos!