Desayunos con el mercado Forex

BOBS 4

Vaya, vaya, ¡los datos mejoran día a día! ¡Se acabó el dinero gratis!

Esta es la canción que escuchamos el viernes después de hacerse público el informe de empleo no agrícola que mostraba una subida de 195.000 empleos. Las bolsas subieron después del dato, pero se pasaron el resto del día vendiendo.

En el mercado de divisas no hacia falta ningún giro. Desde el jueves, la acción ha sido en un solo sentido. EL rally de dos días del dólar aupó el precio a máximos de tres años, claro que con un poco de ayuda del Banco de Inglaterra y del BCE.

Vamos a recapitular un momento y volvamos al 4 de julio, donde tanto las decisiones sobre política monetarias del BCE y del Banco de Inglaterra hicieron caer de golpe al EUR y a la GBP en una sesión con poco volumen a causa de la jornada festiva en EE UU pero con más volatilidad. El nuevo jefazo del Banco de Inglaterra, Mark Carney, añadió un elemento: sus declaraciones tras dar a conocer la decisión, que, dicho sea de paso, no cambió absolutamente nada. Por su parte, Mario Draghi tampoco decepcionó, ya que todo el mundo esperaba que sus palabras estaban encaminadas a depreciar el euro. Los comentarios dispararon las ventas, tanto de libra como de euro y, como reflejo, las compras de USD.

El viernes continuaron las compras de USD(y las ventas de las otras divisas), ya que esa mentalidad de “lo bueno es malo” empezó a regresar a los mercados con la posibilidad de que Bernanke empezara a reducir el QE.

Pero, ¿qué ha cambiado en realidad? Pues nada en absoluto. Las declaraciones de Carney, que en esencia dijo que el BOE mantendría las políticas acomodaticias durante más tiempo SI ES QUE los datos empeoran. Por su parte, Draghi dijo que el BCE mantendría las políticas acomodaticias “todo el tiempo necesario” para estimular el crecimiento, Bueno, ¿es que acaso no se limitan a repetir lo que todo el mundo sabe ya de sobras? ¿Acaso alguien esperaba que los bancos centrales eliminen este tipo de políticas si las condiciones económicas se deterioran? Estos tipos ya han invertido mucho para renunciar a la partida, aunque sus cartas sean débiles.

Pero, como les pasa a los niños mimados, los mercados necesitan que alguien les coja de la manita, pues las condiciones económicas no están mejorando a un ritmo aceptable, de modo que su reacción más inmediata ante una mínima muestra de cambio es largarse con la música a otra parte.

Así que, ahora tenemos al frente de los bancos centrales verdaderos “artesanos del lenguaje” en lugar de personas capaces de gestionar políticas prudentes. ¿Alguien se imagina cuántas veces al día ponderan todas y cada una de palabras que pronuncian en una declaración por temor a las consecuencias?

Pues bueno, ¿qué tenemos esta semana? Pues, sí: más discursos, más cháchara y más declaraciones. Antes yo llamaba a todo esto “Fedspeak” (cháchara de la Fed), pero parece que ahora todos se han apuntado a este jueguecito, así que tenemos que empezar a diferenciar entre unos y otros.

Hoy, Draghi hablará en la reunión de ministros de finanzas en Bruselas, en el que uno de los temas principales será el rescate de Grecia (¿os acordáis?) y si el país ha hecho lo bastante como para contentar a la troika y que ésta le transfiera el último tramo de ayuda del rescate. Apuesto a que Grecia lo conseguirá.

En Alemania hemos tenido cifras de producción industrial, que han resultado ser mucho peores de lo esperado (una caída del 2,4% frente a una ganancia del 0,1%). Esto podría atribuirse al excesivo valor del euro, así que, Draghi, ¡a decir algo que haga caer la moneda! De momento, el euro se cotiza justo por encima de 1,2850 frente al USD.

En Japón hemos tenido cifras de balanza comercial, que también ha resultado ser peor de lo esperado, lo cual es una sorpresa dada la depreciación del yen últimamente. El USDJPY alcanzó un máximo de 101,50, pero ha retrocedido a poco más de 101. Esto sucede antes de la decisión sobre intereses que el Banco de Japón anunciará el jueves, y puede que Kuroda se contenga un poco y no continúe haciendo declaraciones para obligar al yen a depreciarse, ya que los otros banqueros centrales le están haciendo el trabajo.

Y el miércoles conoceremos las actas de la reunión del FOMC y después tendremos un discurso de Bernanke, en caso que de las actas se desprendan conclusiones poco deseables. A finales de semana conoceremos las cifras del IPP y de confianza del consumidor. Yo creo que el PPI será más bajo, ya que no hay inflación, de modo que también aumentará la confianza de los consumidores.

Esta semana también veremos algún dato de China que podría afectar tanto al aussie como al kiwi, el primero de los cuales se opera en mínimos de tres años con respecto al USD. Ahora mismo, el AUDUSD descansa cerca del nivel de 0,91 después de marcar 0,905 el viernes.

Para los traders, creo que es más importante mantener vigilaos los datos pero también tratar de leer entre líneas las declaraciones de los banqueros centrales. Todos ellos quieren divisas más bajas: se llama la Guerra de las Divisas.

Pero recordemos que todas las declaraciones dependen de los datos y que ninguno de estos datos va a cambiar el tono general de las políticas. Pero podemos operar estas micro acciones, ya que el mercado cree que todos los datos son motivo de preocupación. Que esto sea o no cierto, es harina de otro costal.

Así que, recomiendo a todo el mundo confiar más en sus ojos que en sus oídos.

¡Buen día de mercado a todos!

Fuente del artículo original: http://fxddnow.es/desayunos-con-el-mercado-forex-22/