Deloitte auditó todas las cajas que están nacionalizadas o con ayudas

La actuación de Deloitte en Bankia esta bajo sospecha desde que el supervisor de las auditoras le abriera en junio un expediente sancionador, que podría implicar hasta la retirada de la licencia operativa en nuestro país. La compañía no sólo trabajó con el grupo que hoy preside José Ignacio Goirigolzarri, sino que ha sido la principal revisora de cuentas de las entidades financieras en los últimos años, incluidas todas las que en la actualidad están nacionalizadas o han tenido que pedir cuantiosas ayudas públicas y que además han solicitado nuevas inyecciones. En el sector se critica con dureza el trabajo de la firma.

La acusación más grave del Instituto de Contabilidad y Auditoria de Cuentas (ICAC) que realiza contra Deloitte es la falta de independencia, al haber logrado cuantiosos contratos al margen de la auditoría, lo que pudo conllevar un conflicto de intereses en el momento de la salida a bolsa de Bankia a mediados de 2011 y de, ahí, que no advirtiera entonces de la grave situación por la que atravesaba la entidad.

De Bankia y las cajas que conformaron este grupo recibió en cinco años (2008-2012) 28,52 millones de euros por todos los servicios prestados. En este periodo los ingresos de Deloitte en el colectivo de la banca rescatada -CatalunyaBanc, Novagalicia, BMN y Caja España-Duero, además de Bankia- alcanzaron los 67,22 millones de euros, según los datos publicados en la CNMV. Del total, el 55 por ciento correspondieron a labores de auditoría. El restante 45 por ciento se debió a trabajos de consultoría y asesoría.

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