Argentina se acerca a una espiral mortal

 

Argentina está metida permanentemente en una espiral mortal: puntual como un reloj, a lo largo de su historia, el país cae en una crisis económica cada 10 años.

 

La última vez, el país protagonizó el peor impago soberano de la historia; sucedió en 2001, de modo que las consecuencias todavía se dejan sentir. Durante los últimos meses, ha aparecido un signo negativo tras otro. Nacionalizaron una compañía petrolífera española y el FMI les ha enseñado una “tarjeta roja” por manipular estadísticas del gobierno.

 

Hoy, ha habido un cataclismo en el mercado de deuda (o de lo que queda de él), cuando una de las provincias del país ha comentado este fin de semana que pagaría parte de su deuda denominada en USD en pesos.

 

El gobierno ha adoptado control de capitales para detener la fuga de peses a dólares, pero la medida fracasará. El gráfico tiene toda la pinta de volverse parabólico y los intereses de futuro a un año están en casi 6 (no me sorprendería ver al par USDARS en 15).

 

En 2001, el impago cogió a contrapié a la economía mundial, pero desde entonces las cosas están mucho más conectadas. De momento, la situación va oscilando, pero nunca se sabe qué podría hacerla precipitarse al desastre.